En este momento estás viendo «Soy barro»

«Soy barro»

  • Categoría de la entrada:Oraciones
  • Tiempo de lectura:2 minutos de lectura

Tú me sondeas y me conoces, pero…
¿cuándo me conoceré a mí mismo?
Grandes son los misterios de la fe, pero…
¿qué ocurre con los misterios de este mundo?
He dicho muchas veces que te quiero, pero…
¿cómo puedo amarte si no sé querer al hombre?
Te pido la capacidad y fuerza para poder ayudar al prójimo con la cruz, pero…
¿cuál es la manera si mi cruz me es demasiado pesada?

Me da miedo asomarme a lo que se esconde en lo más profundo de mí
y por fin he comprendido que no es por no confiar en ti,
sino por no confiar en mí.
Saltaría al vacío aunque no supiera con certeza que estás ahí,
pero saltar a mi interior me aterra.

¿Cómo voy a conocerme si no te dejo entrar por completo en mí,
y solo en ti me conozco?
Yo, tan admirador de la belleza,
la he contemplado plenamente en tu obra,
y entonces, ¿por qué me sigue seduciendo otro tipo de belleza?

Mi corazón de piedra es tan débil, pero…
¿de dónde puedo sacar carne si ya ha sido devorada toda?
Tan pequeño como soy,
no me queda más que confiar en el milagro de tu misericordia
y pedirte, cabizbajo y con vergüenza,
que salves a este pobre pecador de sus propias lágrimas.

Soy barro, barro sucio y duro,
pero confío en ti y en que tu agua me haga de nuevo moldeable,
pues sé que en ti se halla la fuente de la felicidad.