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Evangelio joven: «Un Superman de otro modo» (25-feb)

  • Categoría de la entrada:Comentarios bíblicos
  • Tiempo de lectura:3 minutos de lectura

Gn 22,1-2.9-13.15-18
Sal 115
Rom 8,31b-34
Mc 9,2-10

No resulta nada extraño si te estás preguntando qué tiene que ver este título con la lectura evangélica de este domingo cuaresmal: la Transfiguración de Jesús de Nazaret. La Escritura nos presenta al Maestro conduciendo a sus discípulos a la montaña.  Jesús se transfigura, lleva a cabo una especie de metamorfosis luminiscente; aparecen personajes centrales  de la historia de salvación (Elías y Moisés) y, para colmo, lo que pone la guinda al pastel de la desconcertante situación, se oye la voz de Dios Padre.

«Él ha elegido salvar con los superpoderes de la palabra, la escucha, el respeto y la paciencia de aquel que sabe que ante el mal solo cabe el amor. No hay mayor poder que elegir la humildad.»

De todo este inesperado panorama, lo que más llama la atención es el acto transfigurador del Maestro. Para tal milagro, el Nazareno no coge prestado de otro ser, y esto es lo esencial, una especie de “superpoder” que lo transforma. Jesús no hace uso de nada que no tenga ya dentro de Él mismo. Saca a relucir un poder que tiene entrañado en su corazón. Al sacar a la luz su gloria más honda, su verdad, se transforma, tal y como solía hacer Superman, que guardaba debajo de su ropa el traje de superhéroe. Ahora bien, si Jesús en su vida cotidiana se reserva en su corazón ese tesoro, lo hace con el deseo de respetar la libertad del prójimo. No quiere apabullar, ni salvar haciendo uso de una fuerza fuera de toda imaginación. Jesús es un Superman distinto. El misterio y la grandeza que tiene en el corazón, por fidelidad a sus valores y amores, le conducirá a la cruz (coincide que Pedro, Santiago y Juan también le acompañan a la soledad del monte de los Olivos, conexión bíblica muy importante). Él ha elegido salvar con los superpoderes de la palabra, la escucha, el respeto y la paciencia de aquel que sabe que ante el mal solo cabe el amor. No hay mayor poder que elegir la humildad. Su renuncia a la gloria es su apuesta por la cruz. Así es Jesús un Superman distinto. Superman lleno de luz que da su Luz a quien quiera recibirla.

José Manuel Rodríguez Caro, ss.cc.