Evangelio Joven. Un mensaje un poco «heavy»

  • Categoría de la entrada:Comentarios bíblicos
  • Tiempo de lectura:4 minutos de lectura

 

 

 

 

 

 

 

UN MENSAJE UN POCO «HEAVY»

 

Hay muchos que hoy quieren “ver a Jesús”. Jesús resulta atractivo en cualquier cultura, momento, tiempo… Lo que sucede es que nosotros, sus amigos, no nos creemos del todo esta realidad.

 

 

Imaginémonos que nos dicen: “¡Queremos ver a Jesús!”. Quizá incluso nos resulte extraño que unos “griegos”, extranjeros, que vienen de fuera, nos hagan la pregunta. ¿Para qué querrán ver a Jesús? ¿Habrán oído hablar de Él? ¿Qué podemos decirles que resulte llamativo y que invite al seguimiento?

 

 

Evangelio Joven/puestos-los-ojos-en-jesucristo.jpgA alguno se le ocurrirá poner algún reportaje sobre misioneros que dan su vida en África. O una experiencia de sufrimiento en la cárcel. O el testimonio de algún enfermo que vive con esperanza su cáncer… Pero nos siguen diciendo: “¡Queremos ver a Jesús!”. “Queremos verlo en ti, no en un vídeo de You Tube”. No podemos derivar hacia otros, ¿qué podemos decir de lo que hemos experimentado sobre Jesús? No vale acudir a otros… Nos preguntan a nosotros, si pueden “ver a Jesús”. No podemos andarnos con rodeos, ni intentar atajar el deseo.

 

 

Como dicen hoy, hay una parte del mensaje que es un poco “heavy”: la Cruz, morir perdonando, el abandono, el silencio… Un mensaje complicado para transmitirlo hoy. ¿Y qué decimos? Pues miremos el Evangelio.

 

 

Jesús no se anda con maquillajes. Cuenta lo que le va a pasar. Cuenta de lo que va su seguimiento. Lo cuenta con toda libertad. ¿Cómo se quedaron los “griegos”? Seguramente impactados por su transparencia, convicción y profundidad. ¿Cómo se quedaron sus amigos más cercanos? “Muertos”. “Muertos” por contarles lo que iba a suceder. “Muertos” por conjugar verbos como “morir”, “caer en tierra”, “servir”…

 

 

Jesús nos invita a un camino de Cruz para “dar vida” y “vida abundante”, como el trigo que cae en la tierra y después se convertirá en el principal de los alimentos, casi sin que se note. Morir para dar vida es el desafío de los que hoy quieren “ver a Jesús”. Pero si nos ponemos otras gafas que impidan ver la Cruz, nunca tendremos la experiencia del que se entregó a fondo perdido por nosotros. Y eso sería irreparable. ¡No puede ser!

 

 

Evangelio Joven/granotrigo.jpgLa experiencia de otros que han visto a Jesús, no obstante, nos puede ayudar. Esta semana celebraremos el aniversario de la muerte de Pedro Coudrin, fundador de los Sagrados Corazones, él tuvo experiencia de persecución, de cruz y vio a Jesús, medio a escondidas, en un sagrario oculto. Y también celebramos el V Centenario del nacimiento de Teresa de Jesús. Una monja contemplativa, misionera, andariega, que le encontró en medio de los pucheros, del servicio, de lo cotidiano. Porque cuando de verdad se ama, ahí se da respuesta al “queremos ver a Jesús”.

 

 

Fernando Cordero ss.cc.