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Evangelio joven: «Os aseguro que esa pobre viuda ha echado en el arca de las ofrendas más que nadie» (7-nov)

En aquel tiempo, entre lo que enseñaba Jesús a la gente, dijo: «¡Cuidado con los escribas! Les encanta pasearse con amplio ropaje y que les hagan reverencias en la plaza, buscan los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; y devoran los bienes de las viudas, con pretexto de largos rezos. Éstos recibirán una sentencia más rigurosa.»


Estando Jesús sentado enfrente del arca de las ofrendas, observaba a la gente que iba echando dinero: muchos ricos echaban en cantidad; se acercó una viuda pobre y echó dos reales.


Llamando a sus discípulos, les dijo: «Os aseguro que esa pobre viuda ha echado en el arca de las ofrendas más que nadie. Porque los demás han echado de lo que les sobra, pero ésta, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir.»

(Mc 12,38-44) Domingo 32º del Tiempo Ordinario

Hoy la Palabra es radical. La imagen es la siguiente: Jesús está enseñando en el templo y alerta de cómo hay escribas que presumen y “posturean” de lo mucho que tienen; a la vez, observa Jesús cómo los asistentes van echando dinero al arca de las ofrendas, cayendo en la cuenta de cómo había muchos ricos, que echaba en cantidad, probablemente tras escuchar esa reprimenda de Jesús ante los que presumen de lo mucho que son y tienen.

Lo importante es saber cuál es tu todo, y atreverte a invertirlo TODO

Pero Jesús, siempre mira más allá, y ve como hay una sencilla mujer, viuda, (de las que nadie miraba en su época), que echó dos monedas. Algo que podía pasar desapercibido en medio de tanto, porque dos monedas tampoco es mucho… Pero no, para Jesús no es esa cantidad lo importante. Y, entonces, vuelve a alzar la voz, diciéndole a sus amigos: “mirad, ella ha dado verdaderamente más que nadie, porque no ha echado de lo le sobra, si no de lo que tenía para vivir. Ella, lo ha dado TODO.”

Y eso me hace pensar… DARLO TODO… ¿Dónde lo doy todo yo? ¿Dónde lo das todo tú? Expresión que está muy en nuestra boca especialmente los fines de semana… Pero, ¿qué significa realmente?

Creo que darlo todo es invertir la vida al 100%, es jugársela por algo, por alguien, es atreverse a embarcarse en un proyecto, en una tarea, en una llamada… Hoy en día darlo todo no es fácil, parece que siempre tenemos que guardarnos algo por si nos va mal, por si me equivoco, por si no es lo que yo pensaba, por si el otro me la juega… Pero darlo todo es vivir confiando, arriesgando, jugándotela. Y solo así, recibimos el doble, el sentido, la vida plena.

Cuando damos de lo que nos sobra, o nos medimos, siempre queda un sabor agridulce, como aquel joven rico que se asustó en el último momento.

Dos monedas, cinco o cien… eso no es lo importante, lo importante es saber cuál es tu todo, y atreverte a invertirlo. Dios lo ve, y lo acompaña, y siempre devolverá más… no pide nada que no tengamos, no abandona en la entrega, y esa es la invitación profunda: Invertir la vida, por entero. Darlo todo, para recibirlo todo.

¿Vamos a darlo todo?

Bea sscc