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Evangelio joven: «Luces y sombras» (11-mar)

  • Categoría de la entrada:Comentarios bíblicos
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Vamos recorriendo el camino de cuaresma, entre luces y sombras. Es lo que somos, capaces de acercarnos y alejarnos, de ser quienes queremos ser y de ser como otros quieren que seamos. Somos capaces de hacer el bien y el mal, de vivir cerca de Dios y de olvidar como aquellos que lloraban junto a los canales de Babilonia.

Lo feo, lo que no nos gusta, lo manchado no se ve en las sombras. Vivir en las sombras nos oculta, tapa esa parte que no nos gusta. En las sombras dejamos de pensar, de mirarnos, para qué. Cambiar cuesta, en lo oscuro estamos aparentemente cómodos.

Cuando nos acercamos a la luz se ve la mancha, lo sucio, el desaliño. Se ve el mal, el límite, lo que no nos gusta. Acercarnos a la luz es una decisión nuestra, y tiene sus consecuencias. Depende de lo que encontremos nos merece la pena el cambio. La Luz nos atrae, nos invita a seguir una pista.

Jesús le hace una oferta a Nicodemo, jefe de los fariseos de Jerusalén, por tanto una persona que cree que cumpliendo todo lo que dice la ley encuentra la salvación. Nicodemo le había preguntado “¿cómo puede ser eso?”, refiriéndose al nuevo nacimiento en el Espíritu. La respuesta es que mire a Jesús “levantado” en la cruz, el que ha enviado Dios al mundo para que el mundo se salve. Es un notición. Jesús es la luz del mundo, el que ilumina la vida del que quiera acercarse. No hay condiciones, no hay que pertenecer a un pueblo o un grupo. Ni siquiera hay que ser bueno. Solo hay que acercarse a la luz, querer ver las propias sombras y gracias a ese encuentro, cambiar lo que Él nos pida. Pablo lo dice: estáis salvados por su gracia y mediante la fe. Y no se debe a vosotros, sino que es un don de Dios; y tampoco se debe a las obras, para que nadie pueda presumir. Amor con amor se paga, simplemente eso.

Creer es la respuesta al inmenso amor de Dios, es vivir lo recíproco del amor. Creer no es un concepto, una doctrina o cumplir la ley, es un acto de amor. El juicio no es más que una pregunta por ese amor recíproco: ¿cómo respondemos?.

Nos acercamos a la luz, a la Cruz, al Resucitado. Caminamos dejándonos ver, el que nos va iluminando nos invita a acercarnos más. ¡Buen camino!

Nacho Moreno ss.cc.