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Evangelio joven: «Los llamó y los fue enviando» (11-jul)

  • Categoría de la entrada:Comentarios bíblicos
  • Tiempo de lectura:4 minutos de lectura

En aquel tiempo, llamó Jesús a los Doce y los fue enviando de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus inmundos. Les encargó que llevaran para el camino un bastón y nada más, pero ni pan, ni alforja, ni dinero suelto en la faja; que llevasen sandalias, pero no una túnica de repuesto.
Y añadió:
«Quedaos en la casa donde entréis, hasta que os vayáis de aquel sitio. Y si un lugar no os recibe ni os escucha, al marcharos sacudíos el polvo de los pies, en testimonio contra ellos».
Ellos salieron a predicar la conversión, echaban muchos demonios, ungían con aceite a muchos enfermos y los curaban.

(Mc 6,7-13) Domingo 14º del tiempo ordinario
Uno no es totalmente cristiano hasta que empieza a anunciar a Jesús, con sus palabras y con su vida. ¡Para eso te eligió el Señor!

Seguramente, muchos jóvenes cristianos, a pesar de muchos años de catequesis y comunidades juveniles, nunca han se han decidido a hablar ellos del Jesús al que viven. Nunca han hablado a otros, en contextos no parroquiales o escolares, de lo que viven y siente.

Sin embargo, sabemos que uno es totalmente cristiano hasta que uno no ha empezado a anunciar explícitamente a Jesús. Es decir, hasta que tienes asumida las afirmaciones que aparecen en el Credo. Uno no es del todo cristiano, hasta que no ha empezado a dar testimonio del Jesús que vibra en su corazón.

Al sentir la necesidad de comunicar a Jesús, es cuando sale de nosotros toda esa fuerza que tanto hemos oído hablar sobre el Espíritu que acompañó a los 12.

Y es que, aquella llamada de Jesús, pensada, sosegada, personalizada, con nombre propio, sigue siendo actualidad en cada uno de nosotros los bautizados. ¡Has sido llamado personalmente para anunciar el nombre de Jesús a todos aquellos que te lo demanden! E incluso, a aquellos que, sin pedírtelo, lo están necesitando.

Recuerda que Jesús no llamó a cualquiera que quisiera apuntarse. Jesús eligió a los que Él quiso y los llamó por su nombre, como ocurre contigo.

Es posible que me digas: yo fui bautizado, pero no noto nada ni nada cambia en mí. Pero es posible que la presencia de Cristo en tu vida te haya hecho superar muchas cuestiones vitales que no habrías podido superar.

En realidad, no sabes en qué medida la Gracia de Dios está actuando en tu corazón de manera permanente. Desconoces en qué medida la Gracia de Dios te está acompañando en todos los momentos vitales de tu vida.

Posiblemente, si te detienes a pensar, descubrirás que la fe en Cristo ha hecho por ti más que nadie. Quizás sea la fuerza por la que sigues luchando y no tiras la toalla, quizás es la compañía que te permite decir; “no estoy sólo del todo”. Quizás es el cariño de Jesús el que te permite respirar porque te sabes amado por Dios.

Aunque este apartado lo llamamos «Evangelio joven», me permito, al hilo, dejaros este resumen-traducción de la segunda lectura que creo que es necesario conocer para completar el Evangelio:

Dios nos eligió, desde antes de nacer, a cada uno, por su nombre, para que a través de Cristo caminemos en la santidad y lleguemos a la plenitud. Para ello nos ha equipado con un montón de dones que nos han llegado a través de Jesús. Cristo es el centro de la historia humana y nosotros estamos llamados a ser reflejo de ese Dios glorioso y amoroso.

¡Ahí es ná…!

Joaquín Garre sscc