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Evangelio joven: «Hoy se ha cumplido esta Escritura que acabáis de oír» (23-ene)

Ilustre Teófilo:
Puesto que muchos han emprendido la tarea de componer un relato de los hechos que se han cumplido entre nosotros, como nos los transmitieron los que fueron desde el principio testigos oculares y servidores de la palabra, también yo he resuelto escribírtelos por su orden, después de investigarlo todo diligentemente desde el principio, para que conozcas la solidez de las enseñanzas que has recibido.
En aquel tiempo, Jesús volvió a Galilea con la fuerza del Espíritu; y su fama se extendió por toda la comarca. Enseñaba en las sinagogas, y todos lo alababan.
Fue a Nazaret, donde se había criado, entró en la sinagoga, como era su costumbre los sábados, y se puso en pie para hacer la lectura. Le entregaron el rollo del profeta Isaías y, desenrollándolo, encontró el pasaje donde estaba escrito:
«El Espíritu del Señor está sobre mí,
porque él me ha ungido.
Me ha enviado a evangelizar a los pobres,
a proclamar a los cautivos la libertad,
y a los ciegos, la vista;
a poner en libertad a los oprimidos;
a proclamar el año de gracia del Señor».
Y, enrollando el rollo y devolviéndolo al que lo ayudaba, se sentó. Toda la sinagoga tenía los ojos clavados en él.
Y él comenzó a decirles:
«Hoy se ha cumplido esta Escritura que acabáis de oír».

Lc 1,1-4;4,14-21

Si te pido que me digas tu pasaje favorito de la Biblia, ¿Cuál sería? Todos tenemos algún relato que ha sido especialmente importante en nuestra vida, porque apareció en un momento importante o, quizás, porque recoge muy bien la vocación a la que Dios nos llama. Sea cual sea, Dios nos reveló algo de sí mismo en aquellas palabras, algo que se nos quedó grabada y que explica nuestra manera de entender, sentir y relacionarnos con nuestro Padre.

¿Para quién es mi vida? ¿A quién me siento llamado a entregársela?

Jesús es un gran conocedor de la Escritura, y como tal, también tiene sus partes favoritas. Eso es lo que nos demuestra hoy. Jesús va a la sinagoga y pide leer un pasaje del profeta Isaías que recoge a la perfección la misión a la que se siente llamado por el Padre. En las palabras del profeta encontramos el ‘para quién’ de la vida de Jesús, que sabe que su vida tiene sentido solo si es para entregarla a los pobres, a los cautivos, a los ciegos, a los oprimidos. También puedes preguntarte hoy: ¿Para quién es mi vida? ¿A quién me siento llamado a entregársela?

Me imagino a Jesús rezando con este texto de Isaías. ¿Por qué era uno de sus favoritos? Seguramente, porque nos habla de un Padre que siente especial compasión por sus hijos más pequeños. Estamos acostumbrados a decir que Dios nos quiere a todos por igual, pero hoy Jesús nos dice que Dios también tiene sus preferidos, como cualquier padre, madre o profesor (aunque no lo reconozcan). Y no sé a ti, pero a mí me llena de una paz y una alegría enorme saber que creo en un Dios que siente debilidad, precisamente, por sus hijos más débiles.  

Juan de Dios Carretero ss.cc.