En este momento estás viendo DeSSCCúbrenos: Tú experiencia como acompañante (Poldo ss.cc.)

DeSSCCúbrenos: Tú experiencia como acompañante (Poldo ss.cc.)

  • Categoría de la entrada:Testimonios
  • Tiempo de lectura:4 minutos de lectura

 

 

 

 

 

 

 

 

DeSSCCúbrenos: Tú experiencia como acompañante

 

Poldo Antolín ss.cc.

 

Tu experiencia como acompañante… eso es lo que me han pedido.

 

Mi experiencia como acompañante nace, gracias a Dios, de mi experiencia como acompañado. Doy muchas gracias por las personas que me han ayudado a dar con mi propio camino, ese en el que a día de hoy me encuentro. Y eso gracias a que han sido muy importantes pero no “determinantes”. Me explico. Han sido personas que han influido pero invitando a dar con la propia respuesta y para ello han remitido no tanto a sus deseos o preferencias cuanto al fondo de uno mismo, al corazón, donde uno puede distinguir, como diría el poeta, “entre las voces una”.

 2013/10/D15 (2).jpg

Los primeros acompañantes espirituales fueron los amigos de fe, con ellos compartí cada descubrimiento y sus consecuencias para la vida, ellos dieron paso a acompañamientos con personas de más recorrido. He tenido la suerte de contar con religiosos que han sabido quererme, escucharme, corregirme y enseñarme, ayudándome a discernir y a reconocer la voz de Dios. Y eso gracias a que supieron mostrarme que debía aprender a beber en mi propio pozo, aunque yo pensara que no lo tenía, ellos, que creían en Dios, creían en el manantial de Vida que se esconde en cada persona, también en mí. Hasta que yo me lo creí…. 

 

Y por creérmelo me atrevo a acompañar, con esa idea: descubre tu propio pozo. La experiencia de acompañar lleva a la reacción sana de decir ¡qué susto! Acompañar es muy difícil y requiere siempre un poco de susto pero no para paralizarnos sino para ir descalzos y de puntillas por el terreno sagrado que es siempre el otro, allí donde Dios quiere hacer algo nuevo que tú puedes ayudar o entorpecer a que nazca. Por eso llaman al acompañante “el partero del alma”.

 2013/10/D15 (1).jpg

Mi experiencia me lleva a decir que podemos buscar muchas cosas en el acompañamiento, a veces toca animar, estar ahí, escuchar sin más, vincular, pero…cuando tienes la impresión, no tan frecuente, de que la persona está verdaderamente entrando en la verdad de su vida, haciéndose cargo de ella y preguntándose por qué querrá Dios, entonces uno reza, solo quiere contar poco y ayudar de corazón a que Dios, que ya ha estado en esa persona al estar así, pueda seguir haciendo su obra. Eso ayuda a creer en la Gracia. Dios trabaja mucho. Un discernimiento serio, una búsqueda de autenticidad, una situación de alta densidad existencial, una conversión… es un testimonio de vida donde sientes que Dios te habla a través del acompañado, enseñándote antes que a hablar a saber escuchar y escucharLe.

                                                                  

Apasionante y difícil, la escucha es un acto de amor que pone a la persona en el centro. Hay que aprender a escuchar. Escuchas con atención porque sabes que Dios anda ahí, escuchas para que se escuchen y para que Le escuchen y, para que descubran que el pozo que buscan lo llevan dentro.

 

 

¿Qué buscas tú en el acompañamiento? ¿buscas escucharLe?