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DeSSCCúbrenos: Ser sacerdote (Pablo Márquez ss.cc.)

  • Categoría de la entrada:Testimonios
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DeSSCCúbrenos: Ser sacerdote

 

Pablo Márquez sscc

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Querido amigo preguntón,

 

El otro día me preguntabas quéera ser sacerdote, quésignificaba para mi, que por quélo era,… Y un montón de preguntas más. En ese momento tocaba el timbre del fin del recreo y no pude responder todas tus preguntas. Quedamos en que buscaríamos un ratillo para seguir charlando. Pero se me ha ocurrido que podía escribirte esta carta.

 

Lo primero que tengo que decirte es que todavía soy un cura con la «L» puesta ya que todavía no llevo un año ordenado de sacerdote. Pero a diferencia del carnet de conducir, cuando uno es ordenado ya es sacerdote con todas sus consecuencias. Dicen que con la ordenación uno es sacerdote desde ese momento, ya actúas como tal, pero todavía tienes que aprender a serlo. Y voy comprobando que esto es verdad. Soy sacerdote, pero todavía tengo que aprender a serlo, y me parece que uno se muere sin aprenderlo del todo.

 

Si hoy soy sacerdote no es porque yo lo merezca, o porque lo haya buscado, sino porque he experimentado el amor que Dios me tiene. Un amor que me invita a responder con amor, que me lleva a poner mi vida en sus manos y a preguntarme «Señor, ¿quéquieres de mi?» El hacerme esta pregunta me llevóa descubrir que lo que Dios quería de mi, es que fuera religioso y sacerdote. Dios me ha elegido para esta misión, no por lo que valgo sino por el gran amor que me tiene. No porque yo sea bueno, sino porque Él es bueno, y gracias a su amor me hace ser mejor de lo que soy.

 

Este amor que yo he experimentado no me lo puedo guardar para mí solo, tengo que compartirlo con los otros. Por eso creo que una de las tareas del sacerdote es la de ser testigo del amor de Dios en medio del mundo. El otro día presidiendo la celebración del Viernes Santo me tocódar a besar y adorar la cruz. Ahíentendíun poco mejor lo que es ser sacerdote, dar  a los demás a Cristo muerto en la cruz por nosotros.

 

Ser sacerdote es saber que tu vida ya no te pertenece, ya no es tuya, es para Dios y los hermanos que pone a tu cargo. Ser sacerdote es que, por gracia del Espíritu Santo, has sido configurado con Cristo Sacerdote, Maestro y Pastor, por lo que al sacerdote se le encarga la misión de celebrar, enseñar y guiar. Esta triple misión no ha de llevar al sacerdote a creerse por encima de los demás, al revés, le ha de llevar a ser el más humilde servidor. Un sacerdote que no sirva estarásiendo infiel a la misión recibida.

 

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Creo que ser sacerdote es un regalo porque supone acompañar a las personas en los distintos momentos por los que van pasando. Es acompañar en la alegría de un bautizo o una boda, pero también en los momentos dolorosos como es la pérdida de algún ser querido. En todos ellos la misión es la misma: acompañar y mostrar a Dios.

 

Donde experimento el regalo más grande de Dios es en la celebración de la Eucaristía y en la celebración del perdón. Es en estos sacramentos donde noto más fuertemente la fuerza de Dios en mípara celebrarlos. Yo no soy nadie para absolver los pecados de nadie, de hecho cuando la gente acude a mí, no lo hace por ser yo, sino por ser un intermediario de Cristo para dar su perdón a los hombres. En ese momento caigo en la cuenta de mi pequeñez y de la grandeza de Dios. Igual en la celebración de la Eucaristía, Dios se hace presente con su cuerpo y con su sangre, no por mérito mío, pero si a través de mí. Me sobrecoge pensar que Dios me «usa». Que usa mis manos, mis palabras, mis gestos, convirtiéndolos en sus manos, en sus palabras y en sus gestos.

 

Muchas veces cuando definimos lo que es un sacerdote solemos describirlo por aquello que hace. Pienso que eso es un error. Un sacerdote no lo es por lo que hace, sino que por lo que es hace determinadas cosas.

 

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No solo soy sacerdote, sino que también soy religioso de una Congregación. Esto me lleva a vivir el sacerdocio en una comunidad religiosa y a tener como motor de mi sacerdocio el contemplar, vivir y anunciar al mundo el amor de Dios.

 

El profeta Jeremías profetizaba diciendo “os darépastores según mi corazón”.  Esto significa que mi ser sacerdote no es a la manera según Pablo, sino que tiene que ser a la manera del Corazón de Jesús. No siempre lo consigo, pero ahíestáDios que me va enseñando y guiando para serlo.

 

Querido preguntón, no sési he respondido a tus preguntas o te han surgido nuevas dudas. Cuando el otro día me hacías estas preguntas, me daba la sensación que no eran preguntas gratuitas, sino que detrás había algo más. Si tienes dudas sobre lo que Dios quiere de ti no dudes en preguntárselo. Te puedo asegurar que su respuesta no te dejará defraudado.

 

Un fuerte abrazo,

 

Pablo Márquez sscc