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Con otra mirada: Forever young. Fotografía (c) Isabell Winter, en www.unsplashcom

Con otra mirada: «Forever young»

  • Categoría de la entrada:Anuncia / Reflexiones
  • Tiempo de lectura:3 minutos de lectura

Hace poco leí que el número de operaciones de cirugía estética, tanto en hombres como en mujeres, no hace más que aumentar. No nos gusta aceptarlo, pero el tiempo pasa. Aunque creo que no es tanto el paso del tiempo sino lo que hacemos con él lo que debería preocuparnos.

La juventud no la define una piel estirada, sino que es un tiempo de búsqueda. Búsqueda de uno mismo y del lugar donde merezca la pena gastar la vida, porque por mucho que nos insistan, no se puede vivir todo. Hay cosas que necesitan tiempo para asentarse.

(c) Alysa Bajenaru, en www.unsplash.com
(c) Alysa Bajenaru, en www.unsplash.com

Volviendo a la cirugía, podríamos preguntarnos qué hace que una persona decida cambiar toda la configuración de su rostro. Los psicólogos apuntan a que cambios radicales de imagen van asociados a momentos clave en la vida de la persona en los que se siente la necesidad de un cambio exterior que muestre el cambio interior. En definitiva, se intenta por todos los medios reflejar el nacimiento de una “nueva” persona. Pero, ¿es esto posible? ¿puede uno, a golpe de bisturí, borrar los buenos recuerdos, las cicatrices del corazón, la infancia o la adolescencia? Para desconsuelo de unos, no. Con esto no quiero decir que una persona no pueda cambiar, pero intentar vivir en la eterna juventud, donde nada está asentado, difícilmente conduce a algo.

Entonces, ¿cómo buscar dónde gastar la vida? “Sal de tu zona de confort” nos grita nuestro coach, que es la versión moderna del “sal de tu tierra” o “ponte en camino” al que nos invita el Señor. Esto es, a buscar, desde lo más hondo, aquello a lo que estamos llamados saliendo de nosotros mismos, mirando más allá de nuestra más que conocida realidad (no por ello ignorándola), para asentarnos en un proyecto, en una misión, en una vocación.

Esto no es algo nuevo, pero quizás necesitamos darle una nueva vuelta, ver si podemos ser más fieles al Evangelio desde la realidad del siglo XXI.

2018. Ése es el año elegido por el Papa para el Sínodo que tratará esta búsqueda juvenil. “Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional”, ése es el tema. Ni más ni menos. Todo un reto. No se vosotros, pero yo ya tengo ganas.

Santi González González-Alemán