Arraigados y edificados en Tí (6-12 Mayo)

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Arraigados y edificados en Tí

 

Semana del 6 al 12 de Mayo

 

1.- Pide a Dios la gracia que quiero: “Habla Señor que tu siervo escucha”

 

 

2.- Leo el texto detenidamente: Lc 19,1-10

 

 

 

Habiendo entrado Jesús en Jericó, iba pasando por la ciudad. Y sucedió que un varón llamado Zaqueo, que era jefe de los publicanos, y rico,  procuraba ver quién era Jesús; pero no podía a causa de la multitud, pues era pequeño de estatura.  Y corriendo delante, subió a un árbol sicómoro para verle; porque había de pasar por allí.  Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba, le vio, y le dijo: Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa.  Entonces él descendió aprisa, y le recibió gozoso.  Al ver esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado a posar con un hombre pecador.  Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado.  Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham.  Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido

 

 

 

 3.- Entro en el texto 

 

  • Piensa en Zaqueo que es un hombre totalmente contrario a lo que decía el Evangelio: rico, abusaba de la gente…
  • Fíjate en sus pecados
  • Jesús llama a Zaqueo y a ti también. Se fija en ti.
  • Zaqueo renuncia a sus bienes, renuncia a todo por lo que ha luchado en su vida en favor de Jesús.
  • ¿A qué tienes que renunciar tú para seguir a Cristo

 

 

 

 4.- Escucha esta canción: Arraigados y edificados en Ti (Ixcis)

 

          http://www.youtube.com/watch?v=CGHiMX9Usf0

 

 

 

 5.- Hago una oración final

 

  

Padre, me pongo en tus manos, haz de mí lo que quieras
sea lo que sea te doy las gracias
lo acepto todo, con tal que tu voluntad
se cumpla en mí y en todas tus criaturas,
No deseo nada más, Padre, no deseo nada más.
Yo te ofrezco mi alma y te la doy con todo el amor de que soy capaz,
porque deseo darme ponerme en tus manos
sin medida, con infinita confianza
porque Tú eres mi Padre.